martes, 6 de noviembre de 2007

La discriminacion social

Es la situacion en la que una persona o grupos es tratados de forma desfavorables a causa de perjuicios, generalmente por pertenecer a una categoría social distinta; debe distinguirse de la discriminacion positiva ( que supone diferenciacion y recomocimiento). Entre esas categorías se encuentra la raza, la orientacion sexual, la religión, el rango socioecomonico, la edad y la discapacidad. La mayor parte de los países practica la discriminacion contra extranjeros y otras minorías dentro de sus fronteras. Esta discriminación puede ser por razones de religión (como la existente protestantes y católicos o entre musulmanes y judíos), por razones de raza (como la política de apartheid que se practicó en Sudáfrica entre 1948 y 1992) o por razones de sexo (como ocurre en muchos países donde las mujeres tiene derechos muy limitados). La legislación de cada país devería ser el medio para combatir la discriminación, pero con frecuencia son presisamente esta leyes las que, en forma activa o pasiva, alientan las prácticas discriminatorias. Por lo general se ha observado que la discriminación aumenta de forma considerable en períodos de recesión económica, en donde la población vuelca su insatisfacción sobre otros grupos étnicos o religiosos considerados como presuntos causantes de esta situación. Actualmente la discriminación social en Argentina ha tomado mayor notoriedad porque los afectados son cada vez más. Este tipo de rechazo se origina cuando el encargado de armar un modelo de país no inserta a todos en este. Muchos quedan afuera, muchos son apartados. Así los ancianos, los enfermos y los pobres no encuentran su lugar. El gobierno de turno no les brinda lo necesario para poder desarrollar su vida con normalidad. Socialmente muchas personas son dejadas de lado, para algunos molestan y sería mejor hacerlos desaparecer. Pero que injusto sería esto porque borrarían del planeta gente que vale la pena. Porque son luchadores en una realidad que le es adversa. Son guerreros que, valientemente, combaten batallas todos los días y están dispuestos a seguir haciéndolo. Son personas que por su accionar en la vida y por no dejarse vencer por los tiempos duros se merecen ser reyes. Merecen ser ellos los que dirijan nuestro país de manera honrada para que todos tengan lo que les corresponde. Ellos son el pueblo y en esta irónica realidad ellos son los discriminados.